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ENTRE PLANES Y DOLORES DE CABEZA

En tu sitio de Internet, “myfavoriteheadache.com”, nos encontramos con una advertencia que dice: Toma dos aspirinas, no estoy de humor; no me llames esta noche, no me llames en la mañana y a ninguna hora. Tengo un dolor de cabeza, necesito una aspirina... ¿Cuál fue la razón de “mi dolor de cabeza favorito”? ¿Fue un dolor de cabeza para ti hacer este disco?

“No, eso no es más que un chiste de mi parte, es la forma de darle la bienvenida a la gente que entra al sitio. Jamás sería un dolor de cabeza hacer lo que me gusta más y que es mi pasión, pero me agradaría que fuera más fácil, ya que no es del todo simple, sobre todo después de mi carrera con Rush. El entrar a un estudio por mi cuenta y tratar de hacer el mejor disco puede convertirse, algunas veces, en un dolor de cabeza, lo acepto”.

En la página de las letras en Internet, la mitad de ellas se encuentran en la parte superior y la otra en una especie de infierno o de subterráneo, además están divididas en el lado claro (light side) y el lado oscuro (dark side). ¿Cuál es la idea de esto?¿Será una parte más fuerte y otra con líricas más livianas?

“Se podría decir que las letras del lado claro representan un punto de vista más liviano y más optimista; asimismo, la parte oscura refleja una sicología un poco más densa. Creo que mi música tiende a ser optimista, pero aunque sean así, las letras nacen de dos tipos diferentes de sicología y una de ellas es la más profunda, que, generalmente, te lleva al lado más oscuro de las cosas”.

¿Hubo algo que significó un reto especial para tí, siendo que en el caso de Rush siempre te has ayudado de la parte lírica de Neil? ¿Qué letra te hizo sentir particularmente orgulloso?

“Hay un par de cosas en la canción “My Favorite...” donde se crea un universo especial y se cita a Abraham y cosas así. También hay otro par de aspectos que me hacen sentir orgulloso y satisfecho en lo personal... es más que nada porque escribir letras es un ámbito creativo en el cual he sido bastante flojo durante años, entonces, cuando empecé este proyecto una de las motivaciones era llevarme al límite en lo que pudiera hacer como letrista, aparte de ser el compositor de la música. Antes que estuvieran las canciones me preocupaba de tener pedazos de poesía o de letras más o menos hechas que me inspiraran a hacer una música muy dinámica. Pienso que hay canciones como ‘Sleeping’ y ‘Working At Perfect’, donde creo que líricamente me las ingenié”.

Una de las cosas que me llamó la atención del disco fue la forma de abordar la parte vocal, bastante más melódica. ¿Tiene que ver esto con el hecho de que tu escribiste las letras y entonces fue más fácil manejar la vocalización?

“Ese fue uno de los objetivos principales que tenía al hacer este disco. También fue importante trabajar con un compañero, músico y productor, como lo es Ben Mink, que fue mi colaborador, y con el que teníamos el deseo de crear algo muy melódico y trabajar con canciones que tuvieran entonaciones que fueran memorables. Mucho de este álbum es un experimento de la melodía puesta al servicio de las canciones; estoy muy complacido y es obvio que tiene algo que ver con el hecho de escribir yo las letras, así es más inmediato el proceso para crear las melodías que surgieron antes que la misma música, así como las letras nacieron antes que la melodía”.

¿El hecho de haber dispuesto siempre de las letras de Neil Peart para las canciones de Rush, hacía difícil tu labor como vocalista? ¿Te provocaba un trabajo extra el tener que adaptar las voces, porque ese era el concepto de Rush?

“No siempre fue así; con Neil tenemos una muy buena relación al respecto... es decir, Neil puede ser el letrista principal del grupo, pero siempre he tenido bastantes licencias como vocalista para asegurarme que las letras o las palabras puedan ser cambiadas para que se adapten mejor a lo que yo estoy cantando y, en ese sentido, las letras pueden estar acreditadas a él, pero yo siempre he tenido algo que ver en eso”.

Recién mencionaste el nombre de Ben Mink, tengo entendido que es un gran músico canadiense...

“Sí, es como canadiense, pero en realidad nació en Cleveland y vivió desde muy pequeño en Canadá, aunque yo sólo me lo vine a encontrar a principios de los ‘80, cuando él formaba parte de una banda muy conocida en el país que se llamaba FM, un grupo de rock progresivo de Toronto”.

¿Hubo alguna conexión entre él y Rush durante los años ‘80?

“No técnicamente. Él y su banda realizaron una gira con nosotros a mediados de los ‘80 y se podría decir que fue colaborador en una canción del álbum “Signals”, tocando violín, que es lo mejor que hace como instrumentista”.

Uno de los puntos fuertes del disco son los violines y los teclados; incluso da la impresión que se hubiera sobreproducido el trabajo de arreglos de cuerdas. ¿Esto fue hecho con violines reales o fueron gatillados desde un teclado?

“Hay de las dos cosas, arreglos de cuerdas gatillados desde un teclado y también los reales, pero en este sentido quiero dejar en claro que con Ben trabajamos por partes iguales y es un disco de ambos, que tiene mi nombre porque puede sonar más prominente, pero es una producción de los dos. Si hay mucha sobreproducción de cuerdas y arreglos es porque la pasamos muy bien añadiéndoles esos toques por todas partes. El disco se proyectó en la idea de grabar la música como tal, en guitarra, bajo y batería, pero fue un reto especial los arreglos de cuerda; en canciones como ‘Working At Perfect’, se pueden oír un par de cosas bastante inusuales y originales en lo que respecta a cómo agregar una sección de cuerdas a una canción y no perder el sentido de la base”.

Tu le dijiste a una revista, creo que fue a Rolling Stone, que tenías una oportunidad única de hacer las cosas a tu manera. ¿Qué quisiste decir con eso? ¿Hay alguna idea preconcebida de cómo debía ser un disco de Rush que no te permiten liberarte y experimentar como lo hiciste ahora?

“No, no es exactamente eso. Por como trabajamos en Rush, una canción de Neil o Alex va a sonar de una manera, y un tema mío puesto al servicio del grupo va a sonar como una canción de Neil y Alex también. Ahora me pude dar la libertad de no estar trabajando con ellos, por lo que no quería que se pareciera mucho a Rush”.

Tengo entendido que muchas de las ideas desarrolladas no fueron pensadas para el disco, sino que eran composiciones para otros artistas. ¿Es eso cierto?

“Sí, originalmente con Ben nos pusimos a trabajar en composiciones que estaban pensadas para otros artistas y para formar nuestra propia productora”.

¿Qué pasó, te gustaron las canciones y decidiste guardártelas?

“Lo que ocurrió es que empezamos a sentir que nos encantaba el material y nos pusimos un poco posesivos respecto a las canciones, y así fue como terminamos diciendo: bueno, hagamos un disco propio”.

Una de las cosas que nos llamó la atención fue el hecho que Matt Cameron, ex Soundgarden, haya trabajado como baterista en las sesiones de grabación. ¿Te gusta esa banda o estabas al tanto de lo que era él como músico? Cuéntanos al respecto.

“En la opinión de nosotros como Rush y en la mía personal, Soundgarden es una de las bandas más importantes surgidas en Estados Unidos, y con cada disco que sacaron quedé impresionado por lo que hacían, no sólo Matt Cameron, sino que toda la agrupación”.

Leí en un diario canadiense sobre la posibilidad de hacer un segundo disco como solista y que habría el material suficiente material para hacerlo

“¿Dije yo eso? No estoy seguro, creo que se mal entendió el que yo haya dicho que teníamos suficiente material en “My Favorite...” como para hacer un disco doble o simplemente lanzar otro, pero con ideas que ya estaban grabadas y que fueron parte de las sesiones del disco; no hablé de juntarme de nuevo con Ben para hacer un segundo disco solista. Quizás la gente puede pensar que esto pone en jaque el futuro de Rush y no es así, sólo se puede decir que tengo un montón de cosas que sobraron de las grabaciones y en algún punto las grabaría o haría algo con ellas”.

¿Qué más has hecho durante el receso de Rush aparte de la música, porque tengo entendido que viniste a Chile?

“Lo que he hecho en mi tiempo libre en estos años es viajar mucho con mi mujer. En Chile estuvimos en las Torres del Paine para escalar y ese tipo de cosas, además fuimos a Punta Arenas y Santiago, donde esperamos volver en un futuro próximo”.

¿No hubo gente que te paró en la calle para preguntarte si realmente eras Geddy Lee de Rush?

“No, la verdad es que nadie me molestó; pasamos un buen par de días en el sur y en Santiago, pero desgraciadamente por muy poco tiempo”.

Los rumores que han corrido durante el año indican que Neil Peart está de vuelta en la banda y que hay planes concretos dentro de estos meses para empezar a grabar el nuevo disco de Rush. ¿Cuáles son las proyecciones para el 2001?

“Este mes de enero estamos empezando a trabajar para el nuevo disco de la banda; eso nos debería llevar a que el álbum esté listo para fin de año o a principios del 2002 y desde ahí veremos qué hacemos después”.

Tal vez el proceso para ensamblar nuevamente a Rush va a ser más fácil, porque ustedes han tenido tiempo de trabajar en canciones y tienen mucho que entregar desde la partida. ¿Es así?

“No, no es necesariamente así porque según lo que hemos conversado con Alex, y lo que tocamos el año 2000, no vamos a ir con nada escrito ni nada preconcebido de cómo debería ser el próximo disco. En consideración con Neil, que ha estado un poco ausente este último tiempo, queremos empezar desde cero, para que suene fresco y natural desde el principio”.

Este será el álbum número 23 del grupo. ¿Cuál es el secreto de una agrupación que permanece intacta a través del tiempo, que no ha sufrido cambios y que ha sido tan productiva?

“Somos una banda que hablamos de música, de producciones y de una evolución, y no necesariamente de polémicas ni de vidas privadas, eso ha sido una política de la banda... somos eminentemente músicos que no participamos del show-bussines. Además somos amigos que es lo principal. Esto ha durado por más de 25 años y todavía disfrutamos de la compañía del otro, siempre somos Rush, una banda que tiene los mismos ideales y la ambición de hacer música y, aunque pueda pasar un par de años en que no estemos juntos, al reencontrarnos no parece que hubiese pasado tanto tiempo”.

Después de todo lo que ha tenido que pasar Neil, la muerte de su esposa y de su hija en menos de un año, ¿Cuál fue la posición que adoptaron ustedes frente a esta tragedia, pensando que eso podría haber perjudicado el futuro de Rush?

“Alex y yo estuvimos al lado de él en los momentos difíciles y estábamos dispuestos a hacer todo lo posible para ayudarlo y hacerle más llevadero ese momento, pero sabemos que es un tipo de una personalidad tremenda, que no se iba a dejar morir y que requería de un tiempo para recluirse y evadirse de sus compromisos musicales. Nosotros le dimos total libertad para hacer eso hasta que estuviera listo para volver a juntarse con nosotros, porque hubo un momento donde negativizó mucho su existencia, así que le quitamos todas las responsabilidades y exigencias... ahora empezó a ver las cosas de una manera bastante positiva”.

Te encuentras muy relajado en lo que se refiere a Rush y confiado en que las cosas van a funcionar. ¿No crees que es un proyecto difícil, una responsabilidad grande y probablemente otro dolor de cabeza?

“Sí me pongo a pensar en ello claro que es difícil, porque siempre la grabación de un disco puede ser un dolor de cabeza y una presión, pero nosotros lo asumimos en el sentido que para una banda que lleva 25 años trabajando es más duro re-editar los grandes momentos, así que la posición nuestra es más frágil, por lo que no podemos dar nada por presupuestado y vamos a cruzar los dedos para que todo funcione de la manera como lo hemos pensado. Al final la música va a hablar por nosotros, es mi creencia que el día que no seamos capaces de tocar y de ser honestos con nuestra propuesta, será el momento en que vamos a decir que la banda no va más”.

La gente espera con expectación la llegada de Rush a Latinoamérica como también la supuesta venida de Pink Floyd. Esas son dos presentaciones que aún están pendientes. ¿Cómo ves esa situación?

“Desafortunadamente no hemos visitado a muchos lugares en el mundo, especialmente Latinoamérica, así también en la medida que Rush se ha hecho una banda más exitosa nuestras giras se han hecho más cortas. Eso que las giras no sean maratónicas ha tenido que ver con nuestro deseo de involucrarnos más con los asuntos domésticos, con la familia y con la vida normal que para nosotros es tremendamente importante. Ojalá que en la gira del 2001 podamos realizar el sueño de muchos y el nuestro de tocar en Latinoamérica”.

¿Hay otra razón para que Rush no haya venido a Latinoamérica, pues se dice que el escenario de la banda sería demasiado caro?

“No podemos decir que el montaje de un show de Rush sea la parte más pequeña, pero no creo que ese sea el punto por el que nos podamos agarrar y decir que es imposible hacer el tour por motivos estrictamente económicos. El que vaya o no Rush a Sudamérica no es una cuestión esencialmente de dólares y centavos”.

A propósito de la promoción que has realizado de “My Favorite...”, leí que te reuniste en una disquería con cientos de fans para tener un contacto cara a cara con ellos ¿No te sentiste un poco intimidado por la reacción de la gente?

“Para mi fue muy fácil, las personas se controlaron y se portaron muy bien, además que me llenaban de elogios ¿qué hay de presión o de difícil en todo esto? Para mí es increíble darme cuenta qué tipo de impacto ha tenido la música de Rush en la gente, porque por ejemplo, me encontré con la sorpresa que había un par de fanáticos que me pidieron que les firmara el brazo y que fueron inmediatamente a la tienda de tatuajes para inmortalizar mi firma”.

¿Cómo se sintió la banda al recrear en vivo el disco “2112”, que es un clásico de mediados de los ‘70?

“Simplemente fue buenísimo y divertido, yo lo gocé increíblemente. Sonaba fresco porque no lo habíamos hecho en un buen tiempo, al punto que está incluido dentro de las cosas que eran una obligación editar dentro de nuestro disco en vivo “Three Diferents Stages”, para que la gente supiera que en los escenarios hubo espacio para los 20 minutos o más del “2112”.

¿Qué opinión tienes de ese disco en vivo de Rush, “Three Diferents Stages” de 1998?

“Me gustó el montaje, el arte, el diseño y la manera como resultó, porque más que un disco doble es una placa que tiene un bono extra que muestra una parte de nuestro pasado que para nada está olvidada. Fue muy interesante colocar los dos discos de nuestro sonido en el presente, de las giras del ‘94 y ‘97, junto a lo que es un registro clásico del grupo en su peak de la década del ‘70”.

¿Qué bandas o qué artistas estás escuchando ahora, qué nos podrías recomendar?

“Me gustan mucho bandas como Radiohead y “Tragical...” y mucho material trip hop, Massive Attack y los experimentos de Björk”.

En el Rush de los ‘90 no hay ningún indicio de la música que me acabas de mencionar, o en tu disco solista, que podría haber sido una oportunidad para colocar este tipo de influencias. Parece que tu mantienes dos mundos colmpletamente separados respecto a la música que escuchas y la que haces.

“Se explica porque yo soy un tipo nacido en el Hard rock y en la música progresiva, entonces cuando hago música, aunque en la parte melódica puedo mostrar algunas influencias que he mencionado, siempre va a tener un sello de lo que he mostrado junto a Rush en todo este tiempo. Para mí, cualquier música, por muy respetable que sea, no tiene las tripas o la fuerza del rock, siempre ha sido así y hasta el día de hoy lo siento de la misma manera”.

¿Cuál es tu álbum de Rush favorito?

“Power Windows”.

¿Cual es tu canción favorita?

“Bravado”

por Alfredo Lewin

ENTREVISTA CORTESIA Rockaxis.com